Ahorro y finanzas familiares saludables

Es una realidad que muchos mexicanos hoy apenas y tenemos para pagar lo mínimo, en primer lugar alimentos, servicios, salud y escuelas, y en segundo plano, vestido, diversiones, vacaciones y en gran medida ni eso, sin embargo, hoy mas que nunca hay que hacer un esfuerzo de organización y cambiar un poco nuestros hábitos financieros, A continuación les comparto algunas prácticas interesantes sobre como enfrentar el reto de ahorrar, el artículo va enfocado a responder las siguientes interrogantes: ¿Cómo podemos sacar el máximo provecho de las reservas conseguidas con tanto esfuerzo? ¿Será más conveniente reforzar las cuentas para la jubilación? ¿Los fondos para enviar a los hijos a la universidad? ¿Comprar una casa nueva? O ¿deberíamos guardar el dinero para cuando surja un problema imprevisto?
Sin importar la cantidad de esfuerzo, siempre parece que los ahorros nunca son suficientes para cubrir todos los gastos, incluso si ahorramos entre 10% y 20% de los ingresos, como recomiendan muchos asesores financieros. Y seamos honestos, muchos de nosotros sino es que la mayoría ni siquiera ahorramos nada cercano a ese porcentaje.
Vamos a imaginar que nuestras necesidades de ahorro fueran los cajones de la cómoda en tu dormitorio. Cuán bien llenes esos cajones determinará tu flexibilidad financiera y las opciones que tendrás más adelante en tu vida.
Así como debes tener el imprescindible cajón de la ropa interior, necesitas un cajón de efectivo de emergencia, para poder pagar las cuentas si te quedas sin trabajo.
De la misma forma que necesitas un cajón de calcetas y bufandas, también necesitas un cajón para la jubilación que te servirá para mantenerte abrigado más adelante. Si tu empresa tiene un plan de pensiones, ese cajón puede ya estar lleno. Pero la mayoría necesitamos contribuir a ese fondo. También podrías considerar un cajón para las vacaciones. Para algunos, ese cajón es tan crucial como el de las calcetas. Sin embargo, la mayoría de las personas no hacemos un presupuesto para las vacaciones y corremos el riesgo de quedarnos sin fondos cuando llega la cuenta de la tarjeta de crédito.
Para ayudarte a priorizar, este es un modelo de cajones para llenarlos con tus ahorros en diferentes momentos de tu vida financiera:
Cuando recién empiezas. Ahorrar desde tu primer empleo es difícil, pero una vez que te acostumbras, obtendrás grandes beneficios. Al transferir un poco de dinero a tu cajón de ahorros cada vez que cobres, acumularás un fondo de emergencia. Si tu cajón de deuda tiene montones de tarjetas de crédito de altos costos, te conviene limpiarlo.
Cuando esos dos cajones están en buena forma, puedes comenzar a llenar el cajón de la jubilación. El cual si lo tienes en una buena institución que de buenos rendimientos sería excelente, Yo te recomiendo que lo metas como ahorro voluntario en tu Afore, hoy es la mejor opción en cuanto a rendimientos y tienes la opción del retiro inmediato, pregunta con tu asesor de tu Afore. En total, te conviene contribuir 10% de tu salario para tu jubilación.
Luego debes comenzar a acumular tus otros ahorros y reservas, el equivalente de tu cajón de jeans: el que te da opciones como comprar un auto o pagar la cuota inicial de una casa.
Cuando tienes familia. Como si los pañales y la guardería no fueran suficiente carga en tu presupuesto, te conviene empezar a pensar en un cajón de ahorros para la universidad de tus hijos. Piensa en este cajón como el que usa para poner la ropa con la que hace ejercicio.
Cuando los hijos se mudan de la casa. Si el cajón de la universidad ya se ha usado y agotado, las personas de 50 y 60 años deberían concentrarse en consolidar sus ahorros para la jubilación.
Cuando te jubiles. Si todo sale bien, tendrás tus cajones de jubilación rebosantes y ahora es el momento para reorganizar tu cómoda por completo. Los fondos necesarios para los cinco años siguientes deberían estar en efectivo o inversiones a corto plazo, para que no estén expuestos a las fluctuaciones del mercado.

Se encuentran dos abogados en el garaje de un motel y advierten que cada uno esta con la mujer del otro Pasada la incomodidad inicial, uno le dice al otro, en tono algo solemne:
– Estimado colega, creo que lo correcto seria que mi mujer venga conmigo a mi auto y que su mujer se vaya con UD. en su auto.
– Coincido, querido colega, que eso seria lo correcto -responde el otro
-pero no lo justo…caiga en cuenta de que ustedes están saliendo y nosotros recién estamos entrando.

Bueno amigo lector como siempre esperando que te sirva o cuando menos lo consideres un poquito, es muy difícil, sobre todo sino hay de donde agarrar, sin embargo, como todo esfuerzo lleva su recompensa. Cuídate y que tengas excelente semana.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s