Padres Buenos o Buenos Padres

diablitoDesde que inicié con esto del Blog, he tenido muchas ganas de publicar sobre este tema de la paternidad, ¿Y por qué? Me podrás decir amigo lector; porque es una de las etapas en la vida para la que menos preparación tenemos, aunque afortunadamente hoy en día muchos padres jóvenes creo que se están preocupando por ello, situación que antiguamente no pasaba. ¿A poco no es muy común escuchar la historia de los abuelos o quizás sin ir más lejos de nuestros propios padres, sobre lo difícil que les resulto la vida al casarse, que sin dinero o apoyo sacaron adelante a la familia?.

En ocasiones me ha tocado escuchar que hablan con cierto orgullo de cómo sufrieron y lucharon por salir adelante.

Por lo general son matrimonios muy sólidos, aferrados a su amor del uno por el otro, con la firme idea de que todo lo que vale la pena implica esfuerzo y que no hay nada mas importante y difícil que lograr una buena familia y un matrimonio estable.

Quiero suponer que si estos matrimonios vieran cómo se casan ahora algunos muchachos de hoy, con la casa que les dió papi, que el negocio que les pusieron para que no batallen, que carrito en la puerta para que no se cansen, pudieran pensar que les tocó una mejor situación que la que vivieron ellos en su momento..

Pienso que estarían equivocados al creer eso: aquellos que se las vieron muy duras y lograron salir adelante, prefieren no olvidar ese pasado de contrariedades y de lucha; al contrario, sienten que estas carencias fueron la mejor base para cimentar su relación, tanto en lo material como en lo sentimental y ¿por qué no?, también en lo espiritual.

Con esto no estoy dando a entender que esa época de dificultades haya sido la mejor, pero que si era muy necesaria. Y ¿Por qué digo esto? Porque solo estaban ellos, solitos contra el mundo, luchando como podían, sin falsedades ni subsidios externos, y aunque vivieron con algunas carencias, incomodidades y se privaron de algunos lujos, no se amedrentaron, porque sabían algo muy importante: Se tenían uno al otro, y los creyentes también tenían a Dios de su lado (los no creyentes también, aunque lo ignoraban). Aunado a esto último, los sacrificios que hacían tenian sentido.

Hoy el sufrimiento y el sacrificio no están de moda. Vivimos en la era Light, y aparte de los medios que nos bombardean constantemente con ese concepto, mucha culpa es de los propios padres. Me incluyo a mí mismo, ya que jamás queremos que nuestros hijitos pasen por las privaciones y los sufrimientos que vivimos nosotros.

Desde pequeños los cuidamos con exageración, los queremos tener en una burbuja de cristal que no les de ni el aire, les damos absolutamente todo lo que nos piden, los llevamos a la escuela en carro para que no caminen aunque vivan a 3 ó 4 cuadras de la escuela. Le tratamos de simplificar todo en la vida para que no sufran ni batallen y les grabamos en la mente un mensaje muy claro:

“Sufrir y sacrificarse en la vida no tiene ningún sentido”

Cuando llega el momento de que el hijito salga del nido para hacer su propia familia, ahí esta papi, pagando la boda, la luna de miel, y los padres consentidores tratando de seguirles resolviendo la vida.

Que si la parejita nada más tiene para alquilar un departamentito, ¿cómo va a ser?, si sus padres para eso trabajaron y trabajan, ándele hijito, cómprese o alquílese un depa mas grande, faltabas mas, faltaba menos. Si nada más tenían un solo automóvil para los dos y eso les enseña a compartir y a ceder ante ciertas situaciones, ¿para que? Si papi puede regalarles otro para que no batallen.

Y no se dan cuenta que por querer hacerles el camino fácil, se lo hacen cada vez más difícil, ¿Y saben por que?, por que llegará un momento en que papá y mamá ya no estarán allí, o sí llegan a estar, pero por alguna razón, ajena a ellos, no podrán resolver otros problemas más serios. ¿Entonces qué van a hacer los hijos?

Estos niños que empiezan como jugando a casarse, son quienes, a la primera dificultad en su matrimonio, deciden mandarlo todo al demonio, porque sacar adelante una familia cuesta demasiado trabajo y si ellos no están acostumbrados a esforzarse y a luchar por algo, ¿Por qué hacerlo por esto?, si casi todo en la vida se les ha dado siempre sin hacer esfuerzo.

Alguien por ahí dijo una vez que la vida es difícil, pero una vez que lo sabemos y lo aceptamos, entonces deja de serlo.

Es una realidad que la vida esta llena de problemas, y aceptándolos y resolviéndolos es que el ser humano evoluciona, madura y crece, He ahí la razón por la que nuestros hijos deben aprender a resolver sus propios conflictos y problemas.

Ya sé que al estar leyendo esto pudieras estar pensando que el hecho de resolverle la vida a los hijos únicamente pasa en las familias ricas y acomodadas, ya que se tiene la idea que son las únicas que pudieran darse el lujo de mantener a mas de una familia aparte de la propia, pero créeme que, obviamente excluyendo a la gente que vive en extrema pobreza, no te imaginas la cantidad de “papis” (de todo tipo de condición social y económica) que ayudan a sus hijitos a no padecer.

Un vecino que conozco desde la infancia, se mató trabajando como loco, sin descanso un solo día, obvio logró conseguir un capital decoroso y estable, se compró su casita y compro además los terrenos laterales a su vivienda. Al casarse sus hijos les regalo a cada uno los terrenos al lado de su casa, y además les ayudo a construir sus casas, los ayuda con dinero cuando puede. El acostumbrado al trabajo, no para, sigue con los mismos ímpetus y ánimos que tenía cuando comenzó a trabajar.

Formó un buen matrimonio, y junto con su esposa sacaron adelante a sus hijos, ambos viejos bien orgullosos de sus logros, ¿Crees que sus hijos son igual de trabajadores que ellos?, ¡Claro que no! Pero ni en sueños, y lo mas feo del asunto es que los papás no lo hicieron con mala intención.

Ojala y estuviéramos concientes del daño que les causamos a nuestros hijos al adelantarnos a sus deseos y cumplirles todos sus caprichos, si en verdad supiéramos que mal les hacemos, estoy seguro de que lo evitaríamos, pero la mayoría de las veces nos gana el corazón y creemos y sentimos que es nuestro deber y nuestra excusa de siempre es que ellos tengan todo lo que nuestro padres no nos dieron.

Una vez, en un retiro de matrimonios, en una plática que tuvimos con un sacerdote, nos decía que tuviéramos mucho cuidado y que no les diéramos tantas cosas a nuestros hijos, que fuéramos mas “agarrados” en cumplir sus caprichos. Alguno de los ahí presentes le contestó que todos simplemente queríamos que ellos tuvieran todo lo que nosotros nunca pudimos tener.

El sacerdote le dijo: “Ustedes ahora tienen lo que tienen, precisamente por lo que no tuvieron cuando niños”.

Volviendo a lo que hablaba anteriormente. Estos niños que tienen todo, a la hora de los sacrificios no saben como atorarle, y no me refiero a grandes sacrificios, simplemente a la mínima convivencia diaria. Son egoístas en grado superlativo.

Como todos los hogares comunes y corrientes, a la hora de comprar algo siempre existen las prioridades, ¿De quién serán las prioridades?, ¿de él?, ¿de ella? Si ninguno acostumbra prescindir de lo que le gusta, ¿cómo le harán? En el mejor de los casos, tratarán de llegar a un acuerdo. Pero, si el egoísmo está tan arraigado que no hay manera, ¿entonces qué?:

Facilísimo, para eso se inventó el divorcio ¿no?, por supuesto, razón principal, y muy de moda por cierto: Incompatibilidad de caracteres, y asunto arreglado. Para que nos complicamos.

Desafortunadamente, eso de la incompatibilidad de caracteres no es otra cosa que la imposibilidad de convivir con los demás, nada mas que cuando estamos casados esto se nota muchísimo más, por que sí o sí tienen que convivir y compartir todo juntos.

¿De donde viene todo esto? Pues sencillamente de que mis papis me acostumbraron a ser el ombligo del mundo, el centro de atención, me enseñaron a que la vida gira a mi alrededor por y para mí, eso es lo que aprendí en mi burbuja de cristal.

Por vida de Dios, amigo lector, si ya eres padre, la siguiente ocasión que tu hijo (a), te diga o veas que tiene un problema, okay, ayúdale si así te dicta tu corazón de padre, pero si de verdad lo amas, no se lo soluciones. Créeme que el sabrá salir adelante, son muy inteligentes, no lo subestimes, no lo hagas un inútil, un incapacitado mental y emocional.

Verás que esto que hagas hoy, le será de gran ayuda para su futuro y tanto tu yerno o nuera y tus nietos también, te lo agradecerán infinitamente.

Padres buenos habemos muchos; Buenos padres, desgraciadamente hay muy pocos y cada vez menos.

No es nada difícil ser un padre bueno, sin embargo, ¡ah como duele! y no hay cosa mas difícil que ser un buen padre.

Para ser un padre bueno nada más hace falta tener un corazón blando, pero se necesita mucho más que una férrea voluntad y las ideas más claras para conseguir ser un buen padre.

El buen padre siempre debe decir que sí cuando deba ser SI y no cuando deba ser NO…

Un padre bueno únicamente sabe decir sí…

Amigo lector créeme que es muy importante no olvidar que el padre bueno puede hacer de su hijito un pequeño dios que acabe siendo un gran demonio.

Una pareja de esposos estaba cenando en un restaurante, cuando observaron que entró un amigo de ambos acompañado de una desconocida.
La señora le comentó a su esposo:
-Ese que entró es Juan, pero esa no es su esposa.
-No, es una amante que él tiene, dijo el hombre calmadamente.
La mujer comenzó a criticar la actuación de su amigo, y el esposo la paró en seco diciéndole:
-No te metas en esos asuntos, deja que los otros vivan su vida.
Los esposos siguen cenando, cuando se acerca a ellos una chica guapísima que le dice al marido:
-Oye, me dejaste esperando ayer.
-Sí, se me presentó un problema, pero yo paso por tu casa hoy. Le contesto el esposo de la señora.
-Okay, nos vemos, dice la chica, retirándose de la mesa ante el asombro de la esposa, quien le preguntó en seguida a su marido:
-Y ésa, ¿quién es?
-Esa es mi amante, le aclaró el hombre.
La mujer se puso como el diablo, y comenzó a decirle improperios al marido, pidiéndole hasta el divorcio.
-No hay problema, yo te doy el divorcio. Pero recuerda que la casa, el auto y el negocio están a mi nombre. También vete olvidando de los viajes a Europa y de las tarjetas de crédito, tus SPA, el terapeuta, las compras en N.Y., la casa de playa, tu BMW, el chofer y la pensión le damos a tu mamá.
La mujer se calla, y luego de analizar la situación, le dice al esposo:
-La amante de nosotros es más bonita que la de Juan, ¿no?

Por último, te lo dejo de tarea, ¿A ti que te gustaría ser?

Un Padre bueno o un buen padre….. Piénsalo un poquito.

Anuncios

2 Respuestas a “Padres Buenos o Buenos Padres

  1. No tengo nada más que decir que: ¡Estoy totalmente de acuerdo contigo!
    Como hija he aprendido más de la tormenta, que de la calma.
    Saludos y Felices Pascuas (retrasadas)

  2. ¡Hola Alf! Mira que este tema de la paternidad es muy basto y la forma es que lo abordas es muy inetresante. En mi experiencia te puedo decir que coincido contigo ya que lo he vivido en mi familia. Mi pareja y yo tratamos de no repetir los mismos patrones sobreprotectores y es dificil pero no imposible. Además hoy vemos los resultados con gran satisfacción y aunque nos hemos equivocado, estamos satisfechos.
    Cambiando de charla, hay que barbaro esta el chiste! 😆 ¡ hasta pronto!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s