Te busqué en el mar de mis emociones,
nadé en lo profundo de mis aflicciones,
también dentro del cajón de mis recuerdos,
me interné en el bosque de mis sentimientos,
le pregunte por ti a muchos de mis errores,
caminé en la noche oscura de mis temores.
Y de pronto, te encontré encogida y solita,
estabas escondida detrás de mi conciencia,
a un lado de mi corazón enamorado.
Cuando te encontré nos abrazamos fuertemente,
lloramos juntos un buen rato, y después te dije:
Adiós Tristeza, pasamos mucho tiempo juntos,
pero ya fué suficiente, te besé en la frente,
y te dejé marchar sin rumbo, libremente.
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